Ayer, 20 de noviembre, se celebraba el Día Universal del Niño. Es una fecha importantísima, en la que se reconocen una serie de derechos que todos los países deberían reivindicar. No se me ocurre mejor día que el de ayer para recordaros lo importante que es cocinar con niños. Desde Cakelandia organizamos talleres de cocina para niños que cada vez tienen más éxito.

Nuestros talleres infantiles de repostería están teniendo un gran éxito en Málaga, lo cual me lleva a la siguiente reflexión: si les gusta tanto meterse en la cocina, ¿por qué no convertimos esa actividad en algo frecuente? Por parte de Cakelandia podéis desde ya contar con ello, y al final de esta entrada os comentaré los maravillosos talleres que les tenemos preparados en breve. Pero me gustaría profundizar en lo importante de cocinar con los niños. ¿Por qué resulta conveniente hacerlo?

Se sienten responsables… y felices

Pocas cosas hay que le hagan sentir mejor a un niño, sea cual sea su edad, que sentir que está desarrollando una labor de responsabilidad. Proponle una receta adecuada a su edad (más abajo os lanzaré algunas ideas) y poneos manos a la obra. Deja que investigue, que pruebe, que descubra que puede preparar una rica comida para papá y mamá (y ayúdale, por supuesto). Ferran Adrià sabe de la importancia de cocinar con niños y por ello ha creado el libro Te cuento en la cocina, para cocinar en familia y, bajo el influjo de este libro, la aplicación para móviles Tu cuento en la cocina, desde la que promueve hábitos saludables y pasión por los fogones.

Cocinar con ellos favorece el uso del lenguaje

Si estás cocinando con tus hijos, tus nietos o tus sobrinos, les estás ayudando a que conozcan más palabras y conceptos. Piensa que los fogones no son su entorno natural, por lo que van a aprender un montón de cosas que, de otra manera, no descubrirían hasta pasado un tiempo.

Desarrolla todos sus sentidos

Para los más pequeños de la casa, y esa es una de las razones por las que nos encantan nuestros talleres de cocina para niños, es esencial aprender tocando, oliendo, probando, viendo. Explorar distintas texturas y sabores puede convertirse en una gran aventura para ellos. Sus sentidos son esenciales para su desarrollo, y en Cakelandia prestamos especial atención a este aspecto. De ahí que nuestras elaboraciones sean, sobre todo, sabrosas y vistosas. Nuestros peques del pasado taller de Halloween disfrutaron de lo lindo creando coberturas de colores para sus deliciosas galletas. Si vas a pensar en preparar un plato con ellos, ten este aspecto en cuenta.

Les da habilidades prácticas para la vida

Cocinar con niños les aporta herramientas esenciales que podrán utilizar cuando sean adultos. Por ejemplo, les enseña a leer o a mejorar la lectura, a seguir indicaciones, a medir ingredientes… Eso, sin contar con que cocinar potencia la psicomotricidad fina (a la hora de batir, amasar…) y les aporta conceptos relacionados con las matemáticas o con la ciencia (cómo un líquido se transforma en un esponjoso bizcocho por efecto del calor, por ejemplo). Eso, claro está, sin contar con lo esencial: que se lo pasan de lujo.

Los hace más creativos

La cocina, y esto es algo que proponemos en nuestros talleres de cocina para niños, es un acto creativo. Tenemos, por tanto, que preparar un plato que sea bonito a la vista. Todos sabemos que la comida entra también por los ojos, así que ¿por qué no darle a esa receta un toque de actividad de manualidades? Amasar galletas o decorar bizcochos no dista demasiado de hacer un collage o moldear plastilina. ¡Hazlo divertido!

¿Vas a cocinar con niños? Implícalos desde el primer momento

Si te decides a compartir este momento único, que ellos van a vivir como una gran experiencia, haz que se impliquen desde el principio. ¿Qué tal si te acompañan al mercado a comprar los ingredientes? Después, guardadlos o hacer la clásica mise en place (disponerlo todo con un determinado orden) para proceder al cocinado. Prevé qué tipo de tareas puede desarrollar según su edad: lavar fruta, cortar la lechuga con las manos, batir huevos o mezclar alimentos en un bol, aplastar con un tenedor patatas o zanahorias… Busca aquellas actividades en las que pueda ser útil y ofrécele tu ayuda si se agobia. Y, por supuesto, ¡deja que se manche! Que tenga su propio delantal e incluso su gorrito puede ser la guinda del postre. Deja fuera cuchillos, sartenes, cazuelas y horno, y deja en sus manos lo que no entrañe ningún peligro. Verás cómo tu hijo puede llegar a ser el mejor ayudante de cocina. Y, sobre todo, el más ilusionado.

Aprovecha e instrúyelos sobre nutrición

Durante el cocinado, seguro que te van a hacer mil preguntas. Aprovecha para introducir en ellos conceptos que se fijen en su memoria: explícales lo importante que es tomar verdura y fruta porque tienen un montón de vitaminas, que las carnes, pescados y las proteínas vegetales ponen nuestros músculos fuertes o que la pasta y la pizza nos dan energía para jugar luego en la calle. Así, mientras se divierten irán comprendiendo lo importante que es tener una dieta equilibrada.

También puedes aprovechar para explicarles cómo adaptar recetas para aquellos amigos que puedan tener alguna intolerancia alimentaria, o para ellos mismos, contribuyendo a que lo conciban como algo normal y sencillo de llevar, o introducirlos en las diferentes opciones vegetarianas para ayudar a incentivar en ellos una visión despierta, abierta y curiosa sobre la alimentación.

¿Qué platos cocinar con niños?

Depende de la edad. Hasta los 10 años, les encantará preparar repostería, como galletas, magdalenas, macedonias de frutas, bizcochos, tartas… A partir de esa edad la repostería les seguirá encantando, pero puedes comenzar a introducirles en el mundo de lo salado: pizzas, guisos sencillos, tortilla de patatas, carnes o pescados al horno, purés… ¡Las posibilidades son infinitas!

Nuestro próximo taller para niños y padres en Málaga: ¡haremos casitas de jengibre!

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Pues bien. Si quieres probar la primera experiencia de cocinar con tu hijo, ¿por qué no te apuntas a nuestro próximo taller? El próximo 17 de diciembre, de 10 a 13 horas, padres e hijos haremos y decoraremos casitas hechas de pan de jengibre. Va a ser una experiencia inolvidable. Teniendo en cuenta que está orientado a las navidades, podéis convertirlo en una actividad especial, perfecta para las fechas que llegan.

Puede también ser un excelente regalo de papá Noel para tu sobrino, tu nieto… El taller incluye una casita de jengibre Wilton, que incluye todas las piezas prehorneadas y todo lo que se necesita para convertirla en un elemento ornamental para navidades que, además, se puede comer. ¡Y está deliciosa! Si te animas, el precio por un adulto más un niño y la casita Wilton es de 55 euros. Consulta en este enlace todos los precios por si queréis acudir más de un niño, más de un adulto o necesitáis más de una casita.

Si tu hijo o hija tiene más de 5 años, también puedes plantearte el taller infantil de repostería navideña que hemos diseñado exclusivamente para ellos el 23 de diciembre, de 16 a 18:30 horas. En él, los niños aprenderán a crear postres típicamente navideños con los que no solo deleitarán a sus padres, sino a sí mismos, pues se sentirán muy orgullosos de sus creaciones. En este enlace tienes todos los detalles, pero esta magnífica experiencia solo para los peques puede, además, dejaros margen a los mayores para rematar todas esas compras de última hora.

Ya termino. Os recomiendo encarecidamente que tratéis de cocinar con vuestros hijos. La experiencia es maravillosa. Vais a lograr que se sientan mayores y especiales. Y esos momentos entre fogones son únicos. Seguro que querréis repetir. Y si queréis darles una sorpresa especial y vivís o estáis en Málaga, apuntaos a nuestro taller familiar de casitas de jengibre o llevadlos al taller infantil de repostería navideña. Son formas de convertir la cocina en pura diversión. Y eso, os lo aseguro, no tiene precio.