En Cakelandia estamos muy concienciados en lo que a intolerancias alimentarias se refiere. Por eso contamos con nuestra línea Cakelandia Green: en ella ofrecemos productos de repostería a aquellos que llevan una vida sana y se quieren dar un capricho. Pero también lo hacemos mirando hacia las personas que no pueden tomar ciertos alimentos. Por eso llevamos a gala ser extremadamente precavidos con el proceso de creación de nuestros productos y evitar así cualquier tipo contaminación cruzada.

¿Qué es la contaminación cruzada?

La contaminación cruzada es el proceso por el cual un alimento entra en contacto con otro que está contaminado o que es nocivo para su salud. Hay varios tipos y los veremoa a continuación, pero es importante tener en cuenta cómo evitarla. Noticias sobre los riesgos de la contaminación cruzada llegan a diario a los medios de comunicación. Nosotros no queremos alarmar a nadie, pero sí enseñar a nuestros lectores cómo evitarlo y explicar cómo funciona la industria alimentaria.

Contaminación cruzada en la industria

Las fábricas de alimentos suelen contar con distintas herramientas que garantizan que sus productos están libres de contaminaciones. ¿Por qué? Porque existen unas normas muy estrictas y unos estándares de higiene que controlan y analizan los posibles riesgos en sus procesos de producción. Por una parte, cuentan con el Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control o APPCC. Este proceso garantiza que tanto las instalaciones como el equipo humano que trabaja en ellas cuentan con unas estrictas normas de higiene, limpieza y desinfección. No solo se evitan las contaminaciones, sino también la presencia de alérgenos en ciertos alimentos.

Contaminación cruzada en hostelería

Al igual que ocurre con las fábricas en las que se procesan alimentos, hoteles, bares y restaurantes tienen las mismas normas de higiene. En este tipo de establecimientos se debe cumplir la normativa referida a alérgenos e higiene. Lo habitual es que cuenten con técnicos que forman a los empleados para que aprendan a manipular alimentos, de manera que no se den casos de intoxicación o alergias. De todos modos, para evitar problemas, lo mejor es comprobar que sus cartas adviertan de la presencia de posibles alérgenos, por una parte. Por otra, si las condiciones higiénicas no te parecen las adecuadas, lo mejor es no consumir alimentos de ningún tipo en el local en cuestión.

El sistema de trazabilidad

Seguro que alguna vez has leído, en el texto que acompaña al envase de un alimento, la leyenda «puede contener trazas de soja», «de mostaza», etcétera. Bien, esto responde a un control que se hace del viaje de los alimentos a través de una planta de procesado. Se sigue al producto en cuestión y se sabe de dónde procede, en qué envases ha permanecido (que han podido contener otros productos), a qué procesos lo han sometido… De ese modo, si, por ejemplo, un helado ha estado en un recipiente en el que también hubo harina, se indicará que puede contener trazas de gluten, aunque el alimento en sí no lo lleve. O una tableta de chocolate con leche: aunque no lleve frutos secos, es muy probable que haya compartido espacio con otros chocolates que sí lo lleven y se dé contaminación cruzada.

Es muy importante conocer la procedencia de los alimentos, especialmente en los casos de intolerancias o alergias. ¿Cuál es la mejor manera? Leer atentamente las etiquetas y atender a aquellos productos que llevan el sello «sin gluten» o «sin lactosa» para identificarlos debidamente.

Contaminación cruzada en casa

En casa es importante también mantener unas mínimas normas para evitar contaminaciones cruzadas. Primero, por salud; segundo, porque así aprendemos los protocolos mínimos si se da el caso, por ejemplo, de que tengamos un invitado en casa con celiaquía o cualquier otro problema de intolerancia. Por cierto, recomiendo encarecidamente esta web para celiacos, donde hay puntual información acerca de alimentos permitidos y prohibidos, entre otras muchas cosas.

Al margen de intolerancias, están también las contaminaciones cruzadas de alimentos crudos a cocinados. Los patógenos que pueden encontrarse en los crudos se cuelan en otros productos con facilidad, especialmente si se rompe la cadena del frío. Ten esto en cuenta a la hora de proteger unos y otros.

Estos consejos te serán muy útiles para tu día a día:

Aprende a usar la nevera

Dentro del frigorífico es importante separar alimentos crudos de alimentos cocinados o listos para su consumo. Haz lo siguiente: coloca los crudos (carnes, pescados) en las baldas inferiores y los cocinados en las superiores; de este modo, evitarás goteos que puedan generar contaminación cruzada.

Utiliza los ‘tuppers’

Los tuppers o tarteras son indispensables para limitar la acción de posibles patógenos. Separa las carnes y pescados metiéndolos en envases herméticos. Tampoco mezcles carnes entre sí (ave con ternera, por ejemplo).

La higiene personal es fundamental

A la hora de cocinar, lavarse las manos antes y después es esencial para no provocar una contaminación cruzada. En nuestras manos residen muchas bacterias, algo que es normal. Un gesto tan simple como lavarse evitará cualquier problema.

Usa los cuchillos con cabeza

Si has cortado carne cruda con un cuchillo, utiliza otro para cortar, por ejemplo, el pan. Y lo mismo decimos de tenedores o platos: no utilices nunca uno para servir un alimento cocinado si antes ha tocado un alimento crudo.

El huevo crudo

Cuando, por ejemplo, volteamos una tortilla de patata en la sartén, en ese plato quedan restos de huevo crudo. No lo uses para poner la tortilla ya cocinada, puesto que el huevo crudo puede provocar infecciones como la salmonella.

Las tablas de cortar, diferentes (a poder ser)

Lo ideal en una casa es tener distintas tablas de cortar: una, para la carne (roja); otra, para el pescado (azul); otra, para las verduras y frutas (verde); otra, para las carnes cocinadas y los fiambres (marrón); otra, para las aves (amarilla) y otra para el pan, los quesos y la bollería. Esa es la norma que rige en hostelería, pero quizá, por espacio, en casa no puedes disponer de tantos utensilios. Bien. Si es tu caso, limpia a fondo con agua caliente y detergente la tabla de cortar cada vez que cambies de alimento. Una bayeta húmeda no es suficiente.

En el caso de intolerantes a un determinado alimento, es importante tener una tabla de corte solo para estas personas. Si en casa tienes o recibes a un intolerante al gluten, por ejemplo, ten un cuchillo y una tabla solo para manipular sus alimentos y no utilices menaje que esté en contacto con harinas, bollos, etcétera. Aquí tienes unas pautas de higiene alimentaria para celiacos muy interesantes, que cualquier cocina profesional debe llevar a cabo.

Trapos de cocina y bayetas

Si un trapo de cocina o una bayeta han tocado un alimento crudo, deséchalo en ese momento para seguir cocinando. Es decir, échalo a lavar. Una opción muy cómoda y segura es meter estos trapos en el lavavajillas (con un programa de secado posterior). A la temperatura a la que se lava en este electrodoméstico, las bacterias se eliminan prácticamente en su totalidad.

Utiliza el sentido común

Si, por ejemplo, vas a montar una ensalada con ingredientes de distinto origen (pescados, carnes, vegetales), hazlo en el último momento y mantenla en la nevera hasta que vaya a consumirse. La higiene de la cocina (limpieza y desinfección de superficies y utensilios) es vital para evitar la contaminación cruzada.

La seguridad, una norma en Cakelandia

Como decíamos al principio, en Cakelandia estamos concienciados con intolerancias y otro tipo de intoxicaciones alimentarias. Nuestros registros sanitarios están al día, como es debido. Pero además, contamos con Cakelandia Green, una línea de repostería para intolerantes que nos hace ser extremadamente cuidadosos con la contaminación cruzada. En nuestras cocinas hay unas estrictas normas de higiene que impiden cualquier contaminación cruzada, por lo que, si no quieres complicarte la vida a la hora de elaborar un postre, no dudes en acudir a nosotros ese día en que tengas en casa a una persona con intolerancia a la lactosa, al gluten, al huevo… Consúltanos, estaremos encantados de atenderte.