En Cakelandia somos especialistas en repostería vegana —que creamos desde nuestra línea Cakelandia Green—. Por eso, el veganismo nos interesa especialmente. ¡Está de moda! Por ejemplo, hace unos días, Barcelona acogió la feria VeggieWorld. Dicha feria está dedicada no solo a los veganos, sino a quienes sienten curiosidad por este estilo de vida. Porque, en efecto, el veganismo no es solo una manera de alimentarse, sino una filosofía.

Los orígenes del veganismo

El consumo de alimentos de origen estrictamente vegetal viene de muy atrás, de sociedades como la india. Sin embargo, los primeros intentos por establecer el vegetarianismo, primero, y el veganismo, después, como estilo de vida, hunden sus raíces en Inglaterra y Estados Unidos. ¿Conoces la novela Mujercitas? ¿Y a su autora, la escritora Louisa May Alcott? Pues bien, su padre, Amos Bronson Alcott, fundó la Temple School y la comunidad Fruitlands basándose en los principios de los veganos. Corría el siglo XIX.

Sin embargo, no fue hasta mediados del siglo XX que se acuñó el término «vegano». El padre del veganismo es el inglés Donald Watson, que dio origen a esta palabra para diferenciarlo del vegetarianismo. Watson comparaba la explotación de animales con la esclavitud humana.

¿Es lo mismo ser vegano que vegetariano?

No, no lo es. Un vegetariano es aquel que opta por una alimentación basada en los alimentos de origen vegetal. Sin embargo, dentro del vegetarianismo conviven varias opciones:

  1. Lactoovovegetariano: consume, además de alimentos vegetales, productos derivados de animales (lácteos y huevos). También se da el caso de que solo tome huevos, o solo leche.
  2. Vegetariano estricto: no toma ni leche ni huevos.

Aunque, en lo que respecta a la alimentación, un vegetariano estricto consume más o menos los mismos productos que un vegano, tampoco se pueden considerar opciones idénticas. El vegetarianismo alude principalmente a motivos puramente alimentarios y el veganismo da un paso más: habla de ser respetuoso con los animales, de no explotarlos. Y ¿qué ocurre si el vegetariano comparte los principios éticos del veganismo? Pues, sencillamente, estamos ante un vegano. Cuestión de nombres, pero sobre todo de maneras de entender el mundo. Vamos a ver un poco más allá de la pura alimentación lo que implica este estilo de vida.

Principios del veganismo

El vegano, en consonancia con su interés por no dañar a los animales, no solo no los consume. Un vegano jamás viste productos de piel o cuero; tampoco acude a espectáculos en los que un animal sufra (toros, circo, etcétera) y no usa cosméticos que hayan sido testados en animales. Así que, sí: si lees que un esmalte de uñas es vegano no quiere decir que no contenga productos de origen animal, que no los contiene ninguno, sino que no se han usado animales para detectar posibles alergias.

La miel, ese alimento que causa dudas

Como expertas en repostería, a veces nos han preguntado que por qué la miel no es vegana. Sencillo: al igual que los huevos o la leche, la miel es un alimento fabricado por animales. La miel se fabrica en explotaciones dedicadas a la fabricación de este producto; por lo tanto, se considera para el veganismo un proceso que implica la muerte de muchas abejas. Las alternativas a la miel son muchas: azúcar moreno, melazas, siropes… Todos ellos, de origen vegetal.

Veganos famosos

El actor Brad Pitt, el político Bill Clinton o la presentadora Ellen DeGeneres son algunas de las celebridades que han eliminado los productos animales de su vida. Jared Leto es otro de los que engrosan este grupo, y Natalie Portman decidió abrazar el veganismo cuando, en 2009, leyó un libro que hablaba de cómo trata a los animales la industria alimentaria. Olivia Wilde, otra célebre vegana, asegura sentirse más sana y enérgica desde que lo es, y Laura Prepon suele cocinar en casa porque le cuesta encontrar restaurantes 100% veganos.

Entre los famosos patrios, Penélope Cruz, Enrique Bunbury o el malagueño Pablo Puyol son algunos de los veganos más representativos de nuestro país.

¿Es sana la dieta vegana?

Si nos centramos en los aspectos estrictamente nutricionales, hay nutrientes más difíciles de conseguir con una dieta estrictamente vegana. Pero «difícil» no quiere decir «imposible». Es importante, eso sí, fijarse en qué vitaminas y oligoelementos son los más deficitarios en esta alimentación y buscar la manera de sustituirlos, si se quiere vivir acorde a los principios del veganismo.

Lo que «falta» y cómo sustituirlo

A continuación, te damos una lista de los nutrientes que suelen faltar más en una alimentación vegana y cómo se puede evitar su déficit.

Hierro, indispensable para los glóbulos rojos

Este micronutriente es esencial para producir glóbulos rojos, que se encargan de llevar oxígeno a todo nuestro cuerpo. Los omnívoros obtienen gran parte del hierro de las carnes rojas; por tanto, un vegano deberá incluir tofu, legumbres como los frijoles y uvas pasas para suplir esta carencia. Tomar cereales fortificados con hierro puede ser otra opción. Eso sí, el hierro de origen vegetal se procesa peor que el de la carne, así que hay que aumentar el consumo de alimentos ricos en vitamina C. ¿Por qué? La vitamina C ayuda al cuerpo a absorber el hierro.

Calcio, para unos huesos fuertes

Los lácteos, los huevos y el pescado azul son grandes fuentes de calcio. Un vegano deberá incorporarlo a través de la soja y verduras como el brócoli o la col rizada (también llamada kale o berza).

Proteínas: las constructoras de nuestros músculos

Los alimentos de origen animal son muy ricos en proteínas. Estas construyen, literalmente, nuestra masa muscular. Por tanto, es indispensable incorporar proteínas vegetales en abundancia a la dieta, si nuestra opción es el veganismo. La soja, las legumbres y los frutos secos (crudos y sin sal, preferiblemente) son las mejores opciones.

Vitamina B12, contra la anemia

Una dieta vegana puede ser deficitaria en vitamina B12, indispensable para evitar, por ejemplo, la anemia. Esta se obtiene de productos de origen animal casi en su totalidad, por lo que buscar un suplemento vitamínico es esencial. Eso sí, sin contenido animal. Esta vitamina B12 de MyVegies es perfecta, aunque hay muchas más opciones.

Ácidos grasos omega 3

Gran parte de los ácidos grasos esenciales omega 3 provienen de los pescados azules. Las semillas de lino, de chía, las nueces y el aceite de oliva aportan una notable cantidad de omega 3 a nuestra dieta.

Vitamina D

Parte de la vitamina D, imprescindible para la formación del calcio, se obtiene de la exposición a la luz del sol; otra, de alimentos como el pescado o los lácteos, entre otros. Darse baños de sol (bastará con 10 minutos al día) es importante para obtener esta vitamina; la soja, los cereales o la leche de arroz son alimentos que nos proporcionarán ese extra necesario.

Cakelandia Green: donde los veganos pueden darse un capricho

Nuestra línea de repostería sana, Cakelandia Green, cuenta con opciones para todos aquellos que, por cuestiones de salud o de estilo de vida, renuncian a ciertos alimentos pero no a darse un dulce capricho de vez en cuando. Entre dichas opciones se encuentra el veganismo. Nuestras creaciones veganas son espectaculares: trabajamos con todos los registros sanitarios y la certeza de que el postre que llegará a tu mesa es 100% vegetal. Tartas para cumpleaños, para bodas, comuniones o bautizos, para eventos… No dudes en ponerte en contacto con nosotros. Pincha aquí y pídenos presupuesto. Te aseguramos que vas a querer repetir. Y si no lo crees, ¡mira algunas de nuestras creaciones!